El tiempo sigue su curso a veces más rápido de lo que pensamos y es por eso que seguimos con una tradición por la promesa hecha hace muchos años cuando íbamos más de 30 cada noche y dijimos llueva o truene estaremos allí como un solo corazón. Siempre habrá alguien de nuestra eterna XIX esperando y mirando nuestro escudo como guardián eterno de los momentos idos y que no volverán , sin embargo, también se mueven nuestras emociones cuando la administradora del local se acerca extrañada por la ausencia pero entiende que así es. Ella recuerda las muchas reuniones que hicimos allí y viendo el directorio con fotos se asombra de los que partieron y entiende que se han ido físicamente pero los llevamos en nuestro corazón. Así será todos los martes hasta que alguien cierre la puerta. Un fuerte abrazo y seguiremos viendonos
Recordemos algunas de esas reuniones
CRONICAS DE UN MARTES CUALQUIERA DE
CUALQUIER AÑO
Como son las cosas de la
vida no? A lo largo del camino de la XIX Promoción siempre encontramos un lugar
donde juntar a nuestros corazones. Casi sin querer queriendo, no se si por
nostalgia pero sí por el animo de seguir viendo a los patas con los que
congeniamos durante los tres años, es que apenas saliditos del colegio buscamos
la forma de reunirnos. Fuimos al Restaurant Munich, ahí en el sótano de Belén,
donde Gina Deán tocaba en el piano unos blues de antaño y en donde poco a poco algunos ya le entraban a las chelas, (antes
se les llamaba cerveza). Después nos fuimos a los chifas de la plaza de Armas o de Pueblo
Libre.
Ya casi terminando la
universidad nos encontrábamos en el Rstaurant El Molino (al final de la Av.
Brasil) los viernes para jugar sapo y bochas ( puro ron) y se armaban unas
chupas bravas que a veces terminaban en revolcones por cosas de nuestra
juventud.Aun teniamos la energia y fuerza para ”picarnos” y darnos un saltito
en el aire y con la mangas arremangadas. Flirteos que no pasaban de un fuerte
apretón . Como la cosas se ponían difíciles, quedamos en reunirnos los miércoles
(porque los viernes era ya difícil debido
a que estábamos de plan o tenia mos que
salir a alguna reunión familiar) en el famoso CORA de Roberto Reyes. ,por
supuesto de nuestra querida XIX Ahí estuvimos llueva o truene los miércoles a
partir de las ocho de la noche hasta morir. Cuantas anécdotas se contaran acerca
de esas reuniones donde a veces el gordo Lavarello se preparaba unos saltados
de carne a la 1 PM para calmar la hambruna .Creo que estuvimos casi 15 años y
era el lugar donde caían los hermanos de la XIX desde donde vinieran. Eso era
lo bueno, todos sabían que los miércoles podian encontrar a un hermano de
siempre. Ya casados ,con familias y trabajos que conservar, los concurrentes fueron disminuyendo y un dia sin pensarlo nadie
fue y solo nos quedó decir hasta cuando? Proseguimos jugando fulbito en el
Centro Naval y ahí pasábamos al comedor. Hasta que un dia no fueron los marinos
y nuevamente los corazones se quedaron solitarios. Por esas cosas de la vida
nos juntamos un dia con algunos muchanchones
de la XVIII en un lugar de la Av.
Aviación donde preparaban caldo de gallina, como por encanto los concurrentes
de nuestra promo nos miramos a los ojos
y dijimos acá es. Por solo 5 soles hacíamos terapia de grupo. Ya no se tomaba, (ya muchos habían tirado la esponja
por la salud…tanto salud), solo nuestro caldito y nuestras famosas charlas del
caldo.
Éramos dueños del local
porque Lalo Colchado cantaba, Marcos Sovero, hacia la del muertito, Huguito Castro
metía lió, Alberto Romero y el Chino Garcia comían como locos pero solapas y todo entre nosotros. Muchos de los que hoy están
en el extranjero lo conocen .Así fueron cayendo uno a uno desde donde vinieran.
Lamentablemente por evasión de impuestos cerraron el local y nuevamente a buscar,
felizmente a la siguiente cuadra estaba el restaurante el Lomito donde también
hacen caldo de gallina pero para tres y todos los platos son para tres o sea que
ahora comen como tres. Sin embargo, y aquí
iba el comentario, nos permite que martes a martes podamos reunirnos como si el
tiempo no hubiese pasado. Si se contara las historias de cada martes estas
llenarian muchas paginas y mojarian
muchos pañuelos.Noche a noche salen a relucir cosas nuevas de momentos vividos
en conjunto o en solitario.Ademas el solo vernos es sentir una emoción
indscriptible porque anhelamos que llege el martes para estrecharnos en un
abrazo fisico y simbolico con los que no llegan. Más aun con los que nos
adelantaron en el camino de la luz eterna nos comunicamos porque sentimos su
presencia evocando cada gesto y cada hecho que nos recuerda a ese hermano
ausente.
Ya los dueños y mozitas
saben que esa noche vendran de todos los sitios inimaginables ( algunos
directamente del aeropuerto o de la agencia cuando recalan por Lima) unos
señores algo canositos, algo gorditos pero que fastidian y se rien como si
tuvieran 20 años.Que no hacemos en estas cuantas horas de vernos.Nos saludamos
con un fuerte abrazo y con un beso a la mejilla(eso que no somos de la cosa
nostra) .Los comensales se quedan mirandonos, algunos con sorpresa, otros con admiración y los mas
jóvenes con alegria. Muchas veces nos han preguntado quienes somos y porque nos
reunimos. Cuando les contamos no creen que hemos salido de un mismo colegio y
hace mas de 40 años. No pueden entender que somos una hermandad nacida en unas
paredes húmedas y con olor a mar en donde
nos cobijamos, siendo unos niños aun, y que al juntar nuestras inquietudes y
corazones encendimos la llama de la hermandad promocional. Solo el que es
leonciopradino entiende esto .
Son momentos mágicos porque
después cada uno vuelve a su normalidad de vida.. Me acuerdo mucho que un
compañero nuestro criticaba esas reuniones porque eran innecesarias y solo eran
pérdidas de tiempo, que no habían madurado etc. Un dia lo invite al Cora, el
todo formal veía llegar uno a uno y no cabía de la sorpresa al verlos
diferentes, mas cuajados, mas maduros. Se le quitó toda la formalidad, tomó sus
tragos, se puso a bailar twist, a cantar popotitos y no se que mas hizo. Es
decir rompió sus esquemas mentales. Cuando me encontré con su esposa me dijo
que siempre nos lo llevemos porque vino
recontra pilas. Los martes son momentos de terapia grupal, de relax, de
olvidarsede las pesadillas del dia dia,
de las tensiones de l trabajo o del sin trabajo, de las responsabilidades.Es
decir es plenitud de libertad. Así es mis hermanos, ya se ha hecho famoso ese
sitio y ya saben que todos los que están
y en donde estén saben que los martes a partir de las nueve en ese local o en
algún otro, habrá un corazón de la XIX esperándolos. De repente, algún día,y ojalá lleguemos a ese momento en que entremos a un
sitio así y nos encontremos con una persona muy canosa y anciana pero que en
sus pupilas seguirá brillando esa mirada pícara que conocimos el siglo pasado y
al encontrarse nuestras miradas silenciosamente los brazos se abriran para
estrecharnos en un suave y profundo abrazo y casi al oido diremos : hermano de
siempre Alto el pensamiento y recio el corazón
Pepelucho
No hay comentarios.:
Publicar un comentario